
Gracias por enseñarme a ser más fuerte que el lonsdaleite y más fria que un iceberg.
Has conseguido cambiarme por completo. Y te lo agradezco.
Y ahora, después de tu gran maestreia, te odio (con todas mis fuerzas).
Tu voz me rompe los oidos.
Tu mirada me llena de rabia.
Tus poses me corroen.
Tu musica me duele.
Tus recuerdos me desilusionan.
Tus caricias me desmontan.
Tus besos me ahogan.
Te quise más de lo que quiero a mi alma.
Te ayude hasta agotar mis fuerzas.
Te escuche hasta quedarme sorda.
Te sorprendi detalle a detalle.
Te anime cuando yo raozava el suelo.
Y después de tu actitud arrogante y estupida, aún así, seria capaz de darte otra oportunidad, eso si, la ULTIMA. ...Guardaria en la cajita del olvido todo el daño que me has echo. Ignoraria tus tonterias. Soportaria tus manias. Entenderia tus pequeños transtornos de loquero...
De todas formas, creo que llegas tarde.
Aunque la ignorancia sea tu lema. Lo que me has enseñadao jugara en tu contra, SIEMPRE.
Prometo no olvidar, pero nunca perdonar.
Al verte, el latido de mi corazón sigue su propio ritmo. Lo he conseguido.