
O lo que es lo mismo: miss bad-beats.
En fín, no hay mal que por bien no venga (o eso es lo que intentamos creer).
Una larga lista de tareas interminables me perseige noche tras noche mientras intento conciliar el sueño y evidentemente, no puedo.
Porque a ti no te afectan mis bad beats?
Con lo mal que nos caemos... Tu arrogante y yo pesada.
ps: finde de poker con una pskosis continua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario